miércoles, 14 de abril de 2010

Misterios de la primavera: Ben Frost, el alma del hielo

No conocí a Ben Frost hasta que empezó a aparecer por todas las listas de recopilación del año pasado en puestos bastante dignos (Rockdeluxe 19, Go mag 9) y entre su aparición y las breves reseñas que acompañaban al disco en los listados me intrigó enormemente.

Investigando por ahí, descubro que es un australiano que se unió a la comuna (colectivo o lo que quiera que sea) Bedroom Comunity con sede en Islandia hace 5 años. (Recomiendo investigar a todos sus componentes). Desde ese momento ha lanzado dos discos, Theory of Machines, y el último y que tengo más estudiado By the Throat.




Su sonido, en parte, se escapa de cualquier definición. Una mezcla entre música contemporánea con electrónica, post-rock, ruido, coros, lobos aullando y un montón de elementos más que dan como resultado un sonido que se adentra en lo más profundo de la mente y que casi consigue generar sensaciones físicas mientras la oyes, una cierta incomidad, miedo, excitación, hay momentos en que casi puedes sentir como los mantras de ruido atraviesan tu cabeza. Todos sentidos se agudizan mientras lo oyes. Pasas a convivir en un universo distinto junto con la música.

Unas veces es la melodía la que domina la canción: pianos, cuerdas, banjos, vientos, guitarras crean unas melodías de gran belleza, otras veces el ruido lo ocupa todo, pero es un ruido modulado, utilizado como un instrumento más que consigue que la música progrese más y más. La inclusión de los aullidos de lobos en algunos momentos no hace más que incrementar todas las sensaciones anteriores.

Un par de ejemplos que ilustren un poco todo lo anterior, porque como ya dije, es una música que cuesta mucho definir con palabras:





Esos ruidosos marcianos odiosos.


Creo pensar que corría el año 1996 o 97 cuando abrieron la fonoteca de la biblioteca donde nos juntábamos a charlar, fumar, ligar y toda actividad que no estuviera relacionada con estudiar. Sinceramente, el criterio del funcionario responsable era un poco rancio y normalmente se dedicaba a ofrecer discos de los Beatles, Rolling Stones... Y cosas aun peores como la ELO, Yes, Cream... Aun así, mentiría si dijera que no me llevé muchas alegrías gracias a él. Seguramente con el carné de la biblioteca nunca saqué ningún libro de Platón o Descartes pero por mis manos corrieron el Washing Machine de Sonic Youth, la discografía entera de la Velvet, el The Bends de Radiohead, mi primer disco de Redd Kross, el See You in the Other Side de Mercury Rev y, por supuesto, descubrí el grupo que hoy nos ocupa, Urusei Yatsura.

Mi primer encuentro con el 'Slain by Urusei Yatsura' (Sire, 1998) fue un desastre, a mis veintipocos años, esa mezcla entre Sonic Youth, Pavement, Pixies y Wedding Present, en mi mente postadolencente y snob me parecía demasiado sana y fresca (ahora no me explico que clase de hormonas debía tener subidas aquella época). La grabación en cinta (TDK, de 60) quedó olvidada mucho tiempo en un cajón de casa de mis padres.

Años mas tarde, sobre el 2002, hablaba con un viejo amigo (no te enfades, viejo solo en años que nos conocemos) sobre el colapso ocurrido en el velódromo del FIB y el riesgo que corrieron las vidas de los componentes de Urusei Yatsura. En ese momento, por algún motivo, me entró la fiebre y no paré hasta hacerme una copia, esta vez en CD (TDK, de 74), del Slain. Esta vez me enamoraron, un mundo de distorsión creado por Fergus Lawrie, Graham Kemp y los hermanos Graham, la música ideal para animar un nublado día de Glasgow. Glo Starz, Hello Tiger, Strategic Hamlets... todas ellas explotaron en mis oídos.

El tiempo pasó, cuando iba a comprar discos siempre miraba en la U, luego en la Y (en algunos países fueron conocidos simplemente por Yatsura por razones de copyright), pero nada. Imposible encontrar copias originales del Slain. Llegó Febrero de 2005 y con él, una de las noticias mas tristes de mi vida, la liquidación y cierre de Madrid Rock. Rebuscando entre las vacías y polvorientas estanterías de lo que ya parecía un escenario postnuclear mas que una tienda discos, encontré una caja de cartón despegada y mal cuidada que vino a ser el 'Everybody Loves Urusei Yatsura' (Oni Records, 2000). ¡Qué alegría! ¡Y por 5 euros! Corriendo fui a casa a escucharlo una y otra vez. Pensar que tu vida puede acabar debajo de un escenario de un festival puede cambiar a cualquiera. El disco me parecía mucho mas controlado que el Slain pero igualmente notable, seguía sonando a obsesión por el manga japones y el mundo nipón en general, a calles sucias, a ganas de ser el mejor de tu portal, a tomar pintas con tus amigos, a reír contando historias. Louche 33 y Eastern Youth rejuvenecían, Uji Bomb sonaba a Sonic Youth en Daydream Nation por los 4 costados, Our Shining Path llevaba la firma inconfundible de sencillo de Urusei Yatsura, Kubrick in Town la hubiesen querido firmar Casablancas y compañía para sustituir alguna canción del 'Is This It'...

Verano 2009, Londres, el sol calentaba y era un gran momento para lanzarse a la calle a revisar tiendas de música de segunda mano. El objetivo, encontrar la discografía de Urusei Yatsura (jode, que bien me lo pasé, muchas gracias) aunque por el camino cayeron incontables discos a 'uanpaun' y cientos de kilos de polvo. Primero fue el 'All Hail Urusei Yatsura' (Hipster, 1994), primer EP publicado por la banda, en un sótano cerca de Nothing Hill. El 'Slain' y el 'Yon Kyoku Iri EP' fueron en otro 'bargainbeisment', esta vez en Candem Road. En ese increíble barrio de Londres llamado Greenwich, al lado de una iglesia de Hawksmoore, 'We are Urusei Yatsura' y otra copia del 'Slain' rebuscando entre las malditas fichas. 'We are Urusei Yatsura' (Che Records, 1996) es seguramente su disco mas directo, plagado de canciones de noise pop (First Day on a New Planet, Kewpies Like Watermelon), altas dosis de influencias (Pow R. Ball, Black Hole Love) y perfectos hits (Plastic Ashtray).

Ya en 2010, ayer mismo, recordé que se habían vuelto a juntar en un nuevo proyecto, esta vez sin Graham Kemp. Projekt A-ko (nueva referencia al anime japonés) vuelven a alegrarme aunque se nota la ausencia de uno de los componentes. Con solo un el 75 por ciento de la creatividad potencial de Urusei Yatsura, Yoyodyne (Milk Pie Recors, 2009), da mil vueltas al 95 por ciento de las nuevas bandas adolescentes del Reino Unido. Por supuesto, siguen en la misma línea, deben pensar 'si algo no funciona, no lo cambies'.

Es curioso como una banda con una trayectoria tan amplia y con un potencial tan grande para triunfar haya quedado totalmente olvidada. Tan olvidada que es difícil encontrar incluso descargas de sus discos en Internet (no hablemos de sus discos en tiendas). Quizás no hayan inventado nada, pero siempre me harán pasar gratos muy agradables escuchándolos y espero que sea por muchos años.

Misterios de la primavera

En vista de la gran cantidad de gente de mi entorno que nos vamos a congregar en el Primavera Sound, empiezo aquí una serie de pequeños artículos sobre grupos del Primavera Sound que me permito recomendar a ellos en especial y cualquiera que lea esto, vaya a ir o no.

Como siempre, y siguiendo mi estilo, se trata de grupos más o menos desconocidos que merecen más....



miércoles, 7 de abril de 2010

Hoosiers

Cómo ya comente en el blog, soy un fan de las películas deportivas. Y mi favorita sin discusión es “Hoosiers” (1986) del director David Anspaugh, protagonizada por Gene Hackman, Dennis Hopper y Barbara Hershey.


La historia del equipo de baloncesto del instituto de un pequeño pueblo de Indiana y cómo con su nuevo entrenador consigue llegar a la final estatal y ganarla, es un espléndido relato de la capacidad regeneradora del deporte, de la redención a través del trabajo duro, la fe en uno mismo y la confianza en tus compañeros. Es la ancestral historia de David contra Goliath. Es la auténtica esencia del “american way of life”.
Por eso no es baladí que la acción se sitúe en los 50, la década que cimentó esa filosofía en el inconsciente norteamericano y mundial.


Como en muchas otras ocasiones, la vida imita al arte y sólo un centímetro ha impedido que en la madrugada del lunes al martes el equipo universitario de baloncesto de la desconocida (hasta ahora) Universidad de Butler (Indiana), la cual sólo tiene 4.000 alumnos venciera en el famoso Torneo de la NCAA, uno de los grandes eventos deportivos de los USA, al todopoderoso equipo de Duke (North Carolina), asiduo integrante de los “final four” y ganador del torneo en cuatro ocasiones.

Para completar el cuadro, el entrenador de Butler es un imberbe de 33 años, genio de la estadística al que no dejaron pasar al pabellón confundiéndole con un estudiante, mientras que el de Duke es el famoso Mike Kryzewski “Coach K”, el entrenador universitario más importante de los últimos 20 años y que además entrenó a la selección USA en las olimpiadas de Pekín.


Lógicamente no es de extrañar que esta haya sido la final más vista de la historia, que se haya creado una expectación sólo comparable a la de aquella mítica final de 1979 que enfrentó a la pequeña Indiana State de Larry Bird y a Michigan State de un tal Magic Johnson. Como en aquella ocasión la realidad se acabó imponiendo y el favorito ganó el título.
Da igual, siempre nos acordaremos de aquel marzo de 2010, de la hazaña de Butler y de los Hickory Huskers.

“Equipo, Equipo, Equipo”

martes, 6 de abril de 2010

Warren Ellis. Un Inglés.

Lo primero es que no se debe confundir el violinista con el guionista (como, tengo que reconocer, me pasaba a mí hasta esta mañana, jeje...), aunque seria bastante bonito.

Estas vacaciones me he tomado mi tiempo y he podido revisar parte de la obra escrita para la editorial Avatar Press por Warren Ellis. Multitud de historias, unas perfectamente olvidables, otras notables. Entre todas ellas voy a destacar Crecy no por su apartado estilístico o por el interés de su guión (recomendable en ambos casos), es destacable porque es la definición perfecta de lo que significa ser INGLÉS.

Crecy narra una de las batallas mas importantes de la guerra de los Cien Años disputada entre Francia e Inglaterra que supuso el fin de la ética caballeresca y de la guerra como se concebía hasta ese momento. Ellis aprovecha este escenario para, a través de un arquero reclutado entre los campesinos ingleses, narrar un hecho histórico de relevancia con detalle didáctico y hacer una disección de la mentalidad inglesa.

- Los ingleses tienen una gran capacidad de ocultar sus pequeños defectos y sentirse orgullosos de los mas depravados vicios (y no hablo de tomar té todos los días).

- Un inglés empieza a animarse en el momento que insulta a su prójimo.

- Su cinismo llega al punto de quejarse del clima de todo país que no sea Inglaterra .

- La Gran Bretaña es un invento de los políticos y no existe ningún sentimiento de unidad entre los pueblos que la conforman. Los galeses son simplemente follaovejas y los escoceses siempre serán jodidosescoceses. Las 'colonias' en Irlanda no son merecedoras ni de ser nombradas.

- Todo inglés siente en su sangre la pureza de su raza pero al mirar hacia los lados puede alegar que su propio hermano es un sucio bastardo mestizo normando, sajón...

- El espacio Inglés es reducido y es necesario expandirse para dar salida a TODO el que no tenga pureza de raza.

- Los gobernantes siempre serán criticados y lo que importa de ellos no es lo que realmente consigan durante su mandato sino quienes son sus amantes o las discusiones que tienen con ellos. La autenticas claves de la realidad están en la prensa amarilla.

- Mas allá de sus fronteras existe simplemente la barbarie pero ellos han inventado la gran mayoría de las tretas mas sangrientas de la historia.

- Cualquier hecho favorable será enardecido y celebrado hasta la saciedad. los desfavorables serán olvidados hasta el punto de ser negados.

Todo esto y mucho más en estas cuarenta páginas perfectamente disfrutables desde el punto de vista del humor ácido.

lunes, 29 de marzo de 2010

Viajeros

No me suelen convencer mucho las obras de vanguardia, quizá por falta de conocimientos técnicos que te permitan apreciar la importancia del cómic en cuestión o por una personalidad básicamente conservadora, sin embargo reconozco que “Travel” de Yuichi Yokoyama me ha fascinado. Ahora que Apa-Apa Cómics lo edita en castellano lo recomiendo fervorosamente para aquellos que busquen algo más, algo novedoso.
Y es que este cómic es casi alienígena, como muy acertadamente expresaba Santiago García: no tiene diálogos y la historia se reduce a tres tipos que viajan en un tren y llegan a su destino, y aun así te engancha, no puedes dejar de pasar páginas y contemplar sus viñetas llenas de movimiento con constantes cambios de plano, con personajes raros que nos devuelven la mirada, con paisajes extraños pero a la vez reconocibles...
Lo mejor es el absoluto dominio de la composición y de la puesta en escena de Yokoyama. No se lo pierdan.



Y cómo suele ser habitual El tio berni ha escrito la mejor reseña

viernes, 26 de marzo de 2010

El canon de los cómics: La búsqueda del pájaro del tiempo

La búsqueda del pájaro del tiempo fue un auténtico superventas a finales de los 80 tanto en Francia como en España (de la mano de Norma). Completado el primer ciclo compuesto de 4 álbumes (entre 1982-1987), los autores Serge Le-Tendre y Regis Loisel se tomaron un largo paréntesis hasta que en 1998 inician el segundo ciclo de la historia, de la que se han publicado ya dos álbumes (El amigo Javin y El libro mágico de los dioses). Está previsto que en abril salga el tercero en Francia que se titula “La voie du Rige”, o “El camino del Rijo” en una traducción aproximada.



Se trata de una serie de fantasía, aventuras y magia que sigue los esquemas clásicos establecidos por Tolkien, ya que el planteamiento inicial es la reunión de una serie de personajes diversos (un viejo héroe, una atractiva jovencita, un personaje humorístico de contrapunto, el malvado con viejas rencillas que ajustar con nuestros héroes, etc) a los que se encomienda la misión de salvar al mundo, para lo cual deberán superar una serie de pruebas llenas de obstáculos y todo ello enmarcado dentro de la eterna lucha entre las fuerzas del bien y del mal.
Hasta aquí nada muy novedoso, y de hecho el primer álbum “La concha de Ramor” funciona bastante bien pero sin grandes alardes. Sin embargo a partir del segundo capítulo “El Templo del olvido” la cosa empieza a adquirir matices de una mayor complejidad obviando las soluciones más trilladas, aunque siempre dentro de la tradición del género.



Todo eclosiona definitivamente en el tercer tomo “El maestro”, un prodigio de tempo narrativo, de mezcla de subtramas y de combinación de elementos tales como la acción pura y dura, el humor, y sobre todo la melancolía que envuelve a los dos personajes centrales de la historia: Bragon y el Rijo. La historia finaliza en el cuarto volumen “El Huevo de las tinieblas” de manera atípica para un producto tan comercial, pero sobre todo manteniendo ese ambiente de cierta tristeza, aunque eso sí salpicado con gotas de humor y aventura.



En el apartado gráfico el dibujo de Loisel es muy atractivo, en la más pura tradición franco-belga destacando especialmente para mi gusto en el diseño de las arquitecturas y de las diferentes razas y animales que pueblan el mundo de Akbar, y que confieren una gran credibilidad al relato. En su debe quizás una cierta confusión en la narración debido a la colocación y tamaño de las viñetas sobre todo en el primer tomo.
En la continuación de la serie los autores originales se centran sólo en el guión, con la ayuda a los lápices de Lidwine y Mohamed Auomari, y nos cuentan la historia del joven Bragon y de cómo llegó a convertirse en héroe, manteniendo el tono y el estilo de la obra tanto en la historia como en el apartado gráfico. Estoy esperando con muchas ganas ese tercer tomo con el Rijo, mi personaje favorito de la serie.




martes, 23 de marzo de 2010

Una lectura invernal

Acabo de leer “Postales de invierno” de Ann Beattie, una autora de la que hasta hace bien poco no sabía nada, ni siquiera su nombre. Y es que resulta que este libro es un clásico de la literatura norteamericana que ha sido comparado con “El guardián entre el centeno” nada menos.



¿Y?, pues me ha gustado pero creo que no lo he leído en el momento justo para admirarlo sin reservas. Como dice Rodrigo Fresán en su magistral prólogo , es un libro generacional que retrata a la juventud de clase media americana a mediados de los 70. Una generación que aparece perdida, sin objetivos, desencantada de la realidad que le ha tocado vivir y sobreviviendo a la resaca después de la marea irresistible de los 60. Todos los personajes andan a la deriva excepto la hermana del protagonista que es sensiblemente más joven y sensiblemente más clásica en su forma de vida.
El tema principal es la búsqueda de uno mismo y de lo que se quiere ser cuando toca hacer elecciones vitales, es decir pasados los ventitantos, cosa complicada ya que les ha tocado vivir un mundo sin referentes, derruidos los tradicionales por el “efecto Woodstock”, pero también agotados ya los inspiradores de los “jodidos 60” en palabras de uno de los personajes. Esa búsqueda que Beattie simboliza en el amor obsesivo y no correspondido ¿o sí? que Charles siente por Laura, que aparece lejana y ambigua durante toda la novela, incluso en su estupendo final.
Quizás lo mejor del libro es el retrato de la amistad entre el protagonista Charles y su amigo del colegio Sam, que destila autenticidad en todas las situaciones y sirve de contrapunto con su calidez a la frialdad de la vida familiar de Charles y de casi todos los personajes.



Por otro lado, es un libro eminentemente musical con multitud de referencias: Joplin, Bob Dylan, The Rolling Stones etc. Y también me resulta entrañable la importancia de la música en la vida de los protagonistas, que esperan el nuevo disco de Dylan como si en sus canciones pudiera esconderse la clave oculta que les ayudará a salir de sus problemas cotidianos. Hasta tiene una lista en my space.
Como resumen final en mi cabeza se ha unido este libro con otro que trata esta época desde otra perspectiva y que también es genial: “La tormenta de hielo” de Rick Moody. Parece que hacía mucho frío en esos 70`s norteamericanos.

lunes, 22 de marzo de 2010

Lo que el viento ártico no debería llevarse al olvido de la pasada década según Foca Monje - Epílogo

Termino aquí mi recorrido por las joyas escondidas e ignoradas de la década anterior que nos ha deparado la música nacional. Incluso aquí he encontrado algo dónde escarbar, pensando yo que en una lista de 50 discos como las publicadas por ahí no podría faltar ninguno, total, tampoco se publican tantos discos buenos en España, o quizás sí (bueno, en realidad no)

DE AQUÍ


12Twelve - Tears, complaints and spaces (2001)
En mi opinión sin ninguna duda, el mejor disco de post-rock, versión guitarras, hecho en España y sin nada que envidiar a lo que nos venían de fuera. Obviamente se aplican a las directivas del género, con largas canciones instrumentales, desarrollos que van creciendo hasta llegar a su climax. Pero no es un crescendo por que sí, una explosión de ruido y a otra cosa. Es algo más complejo, mejor, se te introduce poco a poco, te lleva, te transporta. Luego realizaron una completa evolución hacia el jazz sin abandonar del todo las guitarras, pero no podemos (debemos) olvidar su primer disco.







Astronaut - Times new romance (2003)
Uno de los grupos más líricos surgidos en España, llegó, publicó un disco y desapareció. Bebiendo de las mismas fuentes que gente como Red House Painters, canciones suspendidas en el tiempo por un ritmo frágil de batería, un violín aporta un componente nostálgico a veces resaltado por vientos, un dulce diálogo de guitarras, las voces se alternan, masculina y femenina. Se genera un estado de serenidad, de tristeza, de belleza.


Escuchar algo desde su myspace


Beef- Victoria Principal (2005)
A estas alturas no creo que nadie tenga dudas que Beef siempre han hecho lo que les ha dado la gana. Se mueven en un amplio margen de estilos, saltando de uno a otro sin ningún tipo de remordimiento. Obviamente de esta forma de trabajo pueden salir buenos o malos discos, todo dependerá de las canciones concretas, y en este disco hay muchas y hay muchas buenas. Solo espero que vuelvan y nos vuelvan a sorprender .







Camping - Dancing days (2005)
Después de publicar un disco de post-rock estilo guitarras curioso, válido, pero para nada espectacular, Camping se descolgaron con este disco, gran disco, caracterizado por una gran imaginación a la hora de buscar un camino que seguir sin perder del todo las señas de identidad. Combinando post-rock, electrónica, pop, samples, krautrock, ruido, melodía, voz, este disco se caracteriza por una gran variedad estilística, pero a la vez por una gran coherencia. Avanza de forma tranquila pero seguro y queda como un referente de lo que se puede hacer con ideas e imaginación.







Coconot - Novo tropicalismo errado (2006)
Una explosión punk que apareció de repente en mitad de Barcelona. 11 canciones en 19 minutos. La historia de la música independiente condensada en 20 minutos. El punk se dá de bruces contra África. Pequeñas cápsulas dominadas por la energía y el ritmo. Lamentablemente su siguiente disco fue canibalizado por el éxito de El Guincho. Pena que no siguieran el camino marcado por este disco.






Fantasy Bar - Friday afternoon car (2008)
De las cenizas de Migala, grupo de cabecera de esta morsa en el panorama español, Fantasy Bar es el único que por ahora me ha producido sensaciones parecidas al grupo madre. Un disco de pop profundo, trágico incluso, pero calmado, sereno. Ecos de su anterior grupo, como no podía ser de otra forma para dar forma a un debut ciertamente prometedor.








H de casa - Blanco/Negro (2004)
Existió durante la década una pequeña discográfica, colectivo, lo que fuese denominada Slow Coloured Records, que operó desde Tarragona, y publico una serie de discos sin ningún paralelismo dentro de la península. Dentro de una etiqueta global de post-rock, cada disco era completamente diferente al resto, y todos ellos llenos de ideas, y de nuevos caminos. H de Casa publicaron dos discos a la vez, Blanco y Negro, más que uno el reverso de otro, dos discos complementarios que se mueven por un terreno de pop fantasmal, post-rock, imaginación, coros de niños, y grandes melodías.







Lou Ann - Days were holes (2004)
Ganadores de no recuerdo que concurso de maquetas, grabaron un disco en Jabalina, y no se volvió a saber nada de ellos. La principal característica de su disco, creo, y no nos engañemos, es su gran parecido con los Yo la tengo más pop, mas dinámicos. Obviamente si partes de un grupo para inspirarte, es mejor que lo hagas bien, si no, no lo hagas. Y Lou Anne lo hacen bien, muy bien. Pop guitarrero con sentido que a veces me sirve como sucedáneo en vista del camino que han tomado actualmente Yo la tengo.







Mus - El naval (2002)
Después de una serie de discos más o menos electrónicos (la verdad es que no los he oído), decidieron acercarse a sonidos más clásicos, y publicaron su disco más bello y lírico. Preciosas melodías que van navegando guiadas por la voz de Mónica Vacas, siempre con una gran carga emocional en cada una, como salidas de un paisaje brumoso y eterno.







Polar - A letter for the stars (2002)
Con una ya larga carrera a sus espaldas, Polar ha constituido la mejor representación de sadcore, o slowcore o como se le quiere ha llamar en la península. Ese sonido de guitarras delicadas, más o menos arrastras, a veces incluso violentas con claras influencias de la Velvet Underground, Galaxie 500 o Slint. En mi opinión este es su mejor disco, pero el resto no queda muy lejos. Grandes canciones, a veces más delicadas, a veces con largos desarrollos, delicadas, líricas. Un disco mágico.









Pupille - Himnos olímpicos (2005)
Otro miembro del colectivo Slow Coloured Records. Los únicos que siguen en activo, ahora en BCore, Pupille practican un post-rock de guitarras dentro de los parámetros del género, pero su punto fuerte reside en la gran calidad de sus canciones. Este fue su primer disco para BCore, y en el desarrollan un gran tratado de música instrumental hecha con guitarras, fuerte, potente, con grandes desarrollos que van creando una atmósfera de tensión, pero que en ningún momento se vuelve aburrido o suena a ya escuchado, sino todo lo contrario.


Se pueden escuchar a parte de canciones de otros discos un par de himnos olímpicos en su myspace



Sr Chinarro -
La primera ópera envasada al vacío (2001)
Esta claro que este fue un disco totalmente atípico dentro de la trayectoria de Antonio Luque y sobre el que no tengo ningún dato que explique el porqué de su existencia. Ya desentonaba cuando fue publicado y ahora con el paso de los años viendo haciendo dónde ha ido Luque, desentona todavía más. También es uno de los que más me gustan..., sino el que más. Claro que tampoco me gusta mucho su rumbo actual. Este es el disco más oscuro y dramático de Luque. Las letras se mantuvieron fiel a lo que ya conocíamos, pero la música sufrió un profundo proceso de mutación. Se volvió más densa, más oscura, los estribillos desaparecieron por completo para dar paso a canciones de desarrollo lineal, siembre hacia delante, pero de forma desasosegante para terminar con un poco de luz al final: Merche*.







Standstill - Vivalaguerra (2006)
Lo mejor que puede decir de este disco, es que nadie se lo esperaba. Un grupo que había factura unos buenos discos de hardcore (bueno, de excelentes discos de hardcore) para Bcore, decide abandonar el inglés por el castellano y de paso cambiar completamente de estilo. Aunque todavía queda una pequeña base de su pasado, se adentran en otro mundo plagado de grandes melodías, letras imaginativas, canciones increíbles y de una gran calidad que te van dejando sin aliento. Un grupo buscando y encontrando un espacio propio y único.








Ursula - La banda sonora de mi funeral (2001)
Todo en este grupo suena a impostado, a exceso, a ganas de llamar la atención, desde el nombre de los discos y las canciones a las letras, y quizás también la música. Sin embargo a mí todo me parece sincero y real. Un tratado sobre el drama con unas letras que se van regodeando en el fracaso y en la auto humillación , envuelto con un sonido delicado, muy delicado, con pianos, breves rasgueos de guitarras, acordeones, órganos.... Existe un par de canciones dónde una muy bella base instrumental sirve de base a dos recitados con un cierto tono poético que según el día, como el resto del día te pueden llegar muy dentro o sonarte algo forzados, preferentemente la primera opción. Por último el instrumental final las altas cotas de tristeza y belleza suponen el mejor cierre posible a un gran disco.








Zul - El golpe de la aguja (2002)

El último de los grupos del colectivo Slow Coloured Records que aparecen por aquí. Para mí, los más mágicos. Con un solo disco en su haber, sus coordenadas musicales partiendo de la etiqueta post-rock, como el resto de sus compañeros de sello, se internaron en un camino de experimentación que les acerco a nuevos territorios, buscando nuevas fuentes de sonido, acercándose a la música contemporánea, al jazz, pero sin dejar nunca las guitarras completamente a parte. Un grupo irrepetible y único del que no he vuelto a tener ninguna noticia.

martes, 16 de marzo de 2010

El canon de los cómics: X-Force/X-Statix de Milligan y Allred

-Ésta es la nueva era de los superhéroes. No luchamos contra nadie. No salvamos el mundo. No hacemos el bien.
-Entonces, ¿para qué valemos? Si no utilizamos lo que somos para el bien ¿qué hacemos?
-Entretener.


Sin ninguna duda el mejor tebeo de superhéroes de la pasada década. En dura competencia eso sí, con el “All-Star Superman” de Morrison y Quitely, pero eso es otra historia como suele decirse. El caso es que curiosamente y a diferencia del All-Star, los exforzados no han sido reconocidos en casi ninguna de las listas que se han hecho por ahí, quizás por los prejuicios sobre los tebeos de superhéroes en general y de mutantes en particular.
Me explico. Estos últimos ejemplificaron cono nadie el proceso de decadencia de una serie estrella “The Uncanny X-Men” con una calidad innegable, que a causa de su éxito acaba convertida en una franquicia de productos para consumo rápido y de muy bajo nivel. Tras una etapa gloriosa, la de Claremont y Byrne que fue espectacular, novedosa y conectó con la sensibilidad de sus lectores, se sucede otra de sobreexplotación de las bases y elementos que alimentaron ese éxito, en este caso todavía bajo el control creativo del guionista Claremont, para posteriormente caer en la repetición de esquemas mil veces contados hasta despojar de toda autenticidad al producto. Si además los autores no andaban sobrados de talento, la debacle estaba cantada.



Con ese panorama el nuevo jefazo de Marvel Joe Quesada rompió con la tradición y fichó al exitoso editor de Vertigo Axel Alonso, para revitalizar la franquicia. Alonso lo primero que hace es traer a viejos conocidos de su etapa DC-Vertigo: Morrison, Quitely, y a nuestros protagonistas Milligan y Allred, entre otros. A estos últimos les encarga revitalizar una colección totalmente en declive: X-Force o Fuerza-X en su edición española.
En su primer número Milligan no deja títere con cabeza, elimina a todos los personajes y tramas anteriores, nos sitúa en medio de una nueva historia prescindiendo de explicaciones, pero a la vez suministrando los elementos necesarios para que todo sea entendible. Perfila personajes atractivos prácticamente en una página, y acaba con un golpe de efecto sensacional que nos deja estupefactos y pensando que literalmente puede pasar cualquier cosa.
El efecto fue brutal, los fans tradicionales de la serie se pusieron en pie de guerra, pero muchos lectores se acercaron a la serie precisamente atraídos por el nuevo enfoque. Ahora que está de moda el debate de utilizar la realidad como base del movimiento de la Novela Gráfica, hay que señalar que X-Force se adelantó introduciendo el mundo real en los superhéroes. Y cuando hablamos de real es lo que vemos todos los días, es decir de lo que haríamos nosotros (cualquiera) si tuviésemos superpoderes: intentar que éstos nos hicieran ricos y famosos y disfrutar de lo mejor de la vida.



Milligan habla de la publicidad como elemento clave en el mundo moderno, la supremacía de la imagen y de los índices de audiencia, la corrección política, los talk shows y los programas al estilo “operación triunfo”, la política exterior norteamericana, desarrolla una parodia sobre el niño cubano Elian, etc, etc.
Es decir, nos brinda una crítica feroz de la sociedad en la que vivimos.
Por otro lado, el dibujo de Allred complementa lo que nos cuenta su compañero. Con un estilo caricaturesco cercano a la línea clara, aporta un toque de superficialidad pop muy adecuado al tono de la historia, aunque también supone un contraste muy interesante entre la trama descarnada, dura y muchas veces cruel y la imagen amable y semi-infantil de su dibujo.



Como todas las grandes obras cobijadas en los márgenes industriales, al final el éxito hace conservadores a los encargados de tomar las grandes decisiones y cuando Milligan quiso utilizar al mayor icono mediático moderno (Lady Di) en una historia corrosiva, se lo impidieron asustados del posible impacto.
La serie había muerto para Milligan y Allred y tras un breve tiempo se despiden a lo grande, dejándonos con la sensación de que cuando hay talento todavía se pueden hacer grandes cómics de superhéroes.




P.S. Nostálgica: Ahora que Pepo Pérez de Es muy de cómic ha sido nominado como mejor divulgador para los premios del Salón del Cómic de Barcelona (ver todas las categorías aquí) viene a cuento recordar que en el añorado U firmó la mejor reseña sobre un tebeo que he leído nunca. Simplemente brillante. Y ese tebeo era...exacto, X-Force.