jueves, 2 de diciembre de 2010

El fin de un lustro. Animal Collective vs. Kenye West

Hoy la desidia del día a día laboral me ha llevado a abrir la sección 'New Music' de esa reputada página que todos conocemos por 'Tenedorputa'.

'Oh dios mío!!! Ahí la puta y el tenedor y la madre que parió a los dos!!!'. Se que mi madre me lavaría la boca con jabón pero no era para menos, nunca había visto nada parecido en esa reputada página que todos conocemos por 'Tenedorputa'. Un 10!!! Y nada menos que a un disco de Kenye West.

¿El mundo que ha creado esa reputada página que todos conocemos por 'Tenedorputa' ha llegado a su fin? ¿Es una errata, una broma del día de los inocentes? ¿La caída del gran Vellocino de Oro (si ese ídolo que era todo de humo, si) llamado Animal Collective?

No seamos banales, esto es algo serio, esto puede dejar a todos los acólitos y seguidores de Animal Collective en las puertas del INEM.

- Siguiente...
- Hola, buenos días, busco trabajo...
- ¿Y a que te dedicabas antes de caer en esta triste situación?
- Tenía un grupo Lo-Fi cuando el Bum de la Guitarra de Juguete
- Ufff... Y nos quejábamos del Ladrillo. Anda niño, toma un folleto del CEIM a ver si encuentras trabajo en otro sector.
- Señora - mirando fríamente el tríptico (...diseño de imagen corporativa, estándares web y retos futuros...) - Solo una pregunta. Ese hombre desarrapado que vende Klines en la puerta y da miedo. ¿Quien es?
- Ayyy!!! Hijo mío. El tenía un grupo de Trip Hop... Parado de larga duración...


La debacle. Y es que realmente no tengo ni idea a que suena el tipo este. Con esa nota dan ganas de escucharlo, claro. Espera, que me lo pienso......uhmmmmm......pues va a ser que no. Pero no porque sea Kenye West sino porque ya hace mucho tiempo que me cansé de escuchar discos con altas notas sacados de esa reputada página que todos conocemos por 'Tenedorputa' y la mayoría fueran unos Animal Collective de tres al cuarto.

Me parece estupendo que ahora el mundo 'cuuuuul' de la música lo gobiernen raperos para ejecutivos maduros en vez de imberbes desarrapados y drogadictos (sin duda una gran definición de mi mismo). Pero solo me queda decir algo a esa reputada página que todos conocemos por 'Tenedorputa', en serio, no-contéis-conmigo, estoy harto de vosotros.

Os lo juro. Harto. H A R T O.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Triángulo de Amor Bizarro, belcebú y los punzantes acoples del circulo



...Diez minutos antes del último concierto del Primavera Club...

_Tío, he visto a los de TAB en el hall, y están de muy muy mala leche. Andan a gritos, quejándose sobre lo mal que suena la puta sala
_No me extraña, la verdad que suena de puto culo. jajjaja

Para quien nunca haya sufrido un concierto en la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes, he de decir que dicha sala produce una forma de eco que dificulta mucho el poder apreciar con cierta claridad la música.
Eso provoco problemas para los coros y punteos soleados de Teenage Fanclub. Pero también significaba una oportunidad única para los gallegos.

Imagino que el trío no lo dudo demasiado. Acoples, molestos ecos, y diversos filtros de papel lija vendrían como anillo al dedo para sus crueles intenciones.
(..será por eso que tengo la manía de quemar supermercados y grandes almacenes con la gente dentro, ¡por supuesto!...)

El hipotético final de reunión en el hall debió ser muy concluyente.
_Joder, que más da, si suena fatal. Subimos al máximo el volumen de los amplis, y que sea lo que Dios quiera.(...Moriría en la cruz otra vez, si pudiese por San Fred Astaire de Jesús el peinado tener)

Tres chicos jóvenes, tímidos y bajo esa mascara de aparente normalidad.que no termina de esconder la realidad de sus respectivos desequilibrios (¿son diferentes en cada componente?) .

Es reseñable o no, decir, que la huida de la chica el Viernes en el Círculo increpando a sus amigos, compañeros y cuerpos de seguridad, mientras un miembro de nuestra accidentada expedición llamaba Bush a la cara a los Holy Fuck, pero eso no, no ayudaba en nada.(Yo siempre he preferido a los perros, y a los pájaros, incluso a los canarios ,y a los lagartos y a sus amigos.lo malo del gobierno es que gobierna.)

En el caso de TAB la cosa esta muy clara, el trazo grueso y macarra de sus dos discos se vuelve mucho más sincero en directo.
Sus voces apenas se entienden, el ruido lo va cubriendo todo...y el ritmo se embrutece multiplicando exponencialmente su pegada.

Así fue.
(Ábreme y cóseme, quiero una buena cicatriz, púrgame la mala sangre y hazme sonreír)

viernes, 26 de noviembre de 2010

En un día de lluvia

Ayer leí una gran historia de cómic titulada "En un día de lluvia". Pertenece al tomo 10 de "El lobo solitario y su cachorro" de Koike y Kojima.



Esta obra tenía un prestigio mítico ya que según reconoció en su momento Frank Miller era una de sus obras de cabecera. La verdad es que la obra me parece muy buena con algunos destellos deslumbrantes aunque desigual, como no podía ser de otra manera en una serie con más de 8.700 páginas. Cuando aciertan como en este caso te impactan con la fuerza de una obra maestra. Pocas veces se ha mezclado tan bien la narración en viñetas, con la poesía, la sensibilidad, el concepto del héroe, y el sacrificio.
No me extraña que estos tebeos le gustaran a Miller y no me sorprendería que algún día dijera que por ejemplo Hartigan, de "Ese Cobarde Bastardo" está inspirado en esta historia.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

La Conexión Peabody

A finales de los 30, Billy Wilder y Charles Brackett eran los guionistas mejor pagados de Hollywood. Acababan de tener un gran éxito con “Ninotchka” de Ernst Lubitsch cuando en 1939 escriben el guión de “Medianoche” (Midnight) dirigida por Mitchell Leisen.



La película es un ejemplo perfecto de screwball comedy, sofisticada y elegante, donde se alcanzan unas cotas de perfección a la altura de los hitos del género.

El reparto es muy bueno: Claudette Colbert, en un papel hecho a su medida, da vida a aventurera que llega a París dispuesta a ascender socialmente por medio del matrimonio. Su personaje se llama Eve Peabody, nombre que Cameron Crowe en su libro de entrevistas a Billy Wilder califica como de detalle genial.
Don Ameche encarna a un taxista de buen corazón que ayuda a la Colbert y que se enamora perdidamente de ella. John Barrymore es un noble parisino casado con una mujer más joven (Mary Astor) que le engaña con un galán de la época y que intenta por todos los medios recuperarla. Para ello, no se le ocurre una idea mejor que contratar a la señorita Colbert para que seduzca al amante de su mujer y así se olvide de ella.

Este planteamiento tan políticamente incorrecto y rompedor para su época, es sin embargo aceptado por el espectador gracias al gran desarrollo del guión que en las tres secuencias iniciales marcan el tono de la película. El gran acierto a mi entender de Wilder y Brackett es situar la acción en París y en el mundo de la alta sociedad. Comportamientos que en personas normales escandalizarían al espectador se consideran posibles en ese mundo de lujo, sofisticación y decadencia de la vieja Europa. Además, la genial interpretación de Barrymore nos convence de la “realidad” de la situación. Viendo su actuación pienso qué he estado haciendo todos estos años sin tenerle en el panteón de los grandes.



La película tiene muchas anécdotas adyacentes, por ejemplo, el director Mitchell Leisen hoy casi olvidado, era uno de los grandes en esa época, y deberíamos recordarlo aunque sólo fuera porque fue el culpable de que Billy Wilder se pusiera definitivamente a dirigir, harto de que machacara sus guiones.
Para completar os dejo un enlace con un análisis genial de la película en el blog de Ethan.

Como estaba con ánimo de un mini ciclo de comedia, a los pocos días volví a ver “La fiera de mi niña” (1938) de Howard Hawks, considerada esta sí, no sólo como la mejor screwball, sino también una de las mejores comedias y una de las mejores películas de la historia. Casi nada.

Poco hay que añadir que no se haya dicho ya de esta obra maestra que sigue tan fresca como cuando se estrenó, por cierto con un importante fracaso. Si acaso, unas cuantas curiosidades:
1.-En primer lugar, destacar a los secundarios de la película que están excepcionales. Con ellos me ocurre lo típico: su cara me suena pero no logro identificarlos, así que investigando encontré esto:
May Robson, que encarna a la señora Random, la tía rica de Susan Vance (K Hepburn) También participó en “Dama por un día” (1933) de Capra y “Ha nacido una estrella” de W. Wellman (1939).
Walter Cattlett, que interpreta al Sheriff Slocum, participó poco después en la versión con actores de carne y hueso de la obra maestra de Al Capp “Li´l Abner”(1.940) película que desconocía hasta hoy mismo. Y antes de ésta actuó en “El Secreto de Vivir” (1936) de Frank Capra, gran, gran película.
Barry Fitzgerald, el jardinero de Ms. Random era un excelso actor secundario, habitual de la trouppe de John Ford y que ya había trabajado con él en “Hombres del Mar” o “¡Qué verde era mi valle!”, pero que entró en la leyenda por interpretar a Michaeleen Oge Flynn en “El Hombre Tranquilo”(1952). Por cierto, no me resisto a comentar una anécdota sobre la película; Cuando estaba terminando de montarla Ford envía este telegrama a un amigo suyo:“El hombre tranquilo va mejor cada día. Cabe la remota posibilidad de que incluso guste a los irlandeses”.






2.-La canción que Hepburn–Grant cantan para atraer al leopardo Baby “Todo te lo puedo dar menos el amor baby” está traducida al revés del original en inglés “I can’t give you anything, but love baby”.



3.-Hepburn, que a raíz de películas como esta y alguna más era considerada veneno para la taquilla, fue obligada a comprar parte de los derechos de la misma para compensar el fracaso, lo que le supuso grandes ingresos a medida que la cinta fue ganando en estima crítica.
4.-Cary Grant no se veía en el papel de un intelectual y fue Hawks el que le dijo que imitara el look de Harold Lloyd, estableciendo una conexión visual con el slapstick del cine mudo que se añade a las diversas caídas, desgarrones, tropezones, persecuciones y equívocos varios.
5.-En 1972, Peter Bogdanovitch filmó el mejor homenaje al espíritu de las comedias clásicas de Hollywood y el slapstick en “¿Qué me pasa doctor?”. Buenísima también.



6.-Para finalizar, ¿Cómo se llama el abogado de la tía rica de Katherine Hepburn al que los protagonistas persiguen durante toda la película? Exacto. Mr. Peabody.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Santuario, de Edith Wharton


No conocía esta novela de Edith Wharton, que es una de mis autores favoritos, así que cuando la vi en la librería el placer fue doble. Poder leer algo nuevo de uno de mis escritores de cabecera, y encontrarlo como un pequeño tesoro oculto entre otras muchas opciones.

El libro me ha encantado, lógico por otra parte, aunque se nota el influjo de Henry James (es de las primeras obras de Wharton) y no muestra nada nuevo dentro de lo que constituirán las claves del mundo Whartoniano. Se trata de una historia de sacrificios y renuncias impuestas por la propia idea de cómo se debe comportar uno mismo. Además, plantea un tema muy debatido en el siglo XIX, el determinismo moral, es decir si los hijos de un padre moralmente reprobable heredaban esos defectos. También habla de expiación, ahora que está tan de moda el término. De todas formas, me sigue asombrando cómo un matiz, una palabra, un destello de egoísmo, es suficiente para destruir el pequeño mundo de los personajes de Wharton.

Cómo en casi cada historia siempre aparece un personaje, generalmente femenino, que se rebela contra este mundo de formas y sacrificios, que aunque en este caso juega un papel accesorio es determinante para el devenir de la historia. Se trata de una mujer moderna y ambiciosa que no duda en vincular su amor al previo éxito de su pretendiente, sólo que lo hace de forma explícita en contraposición a la silenciosa e inocente aceptación de las generaciones anteriores, representadas por la madre del protagonista.

Novela sobre un mundo ya desaparecido, espléndidamente editada por Impedimenta.

P.D. Si les gusta mínimamente este libro lean “La Edad de la Inocencia". No se arrepentirán.

jueves, 21 de octubre de 2010

Rebelión en la granja, de George Orwell

Un clásico es un libro que consigue retratar la naturaleza humana de tal forma que lectores de cualquier país y época pueden verse reconocidos en sus páginas, y precisamente eso es lo que es este librito.

Escrito por Orwell entre 1943 y 1944 como consecuencia de sus experiencias en la guerra civil española (formó parte de las brigadas internacionales), supone una crítica feroz de la revolución rusa y el posterior régimen de Stalin, pero sigue siendo perfectamente aplicable a cualquier régimen totalitario, y lo que es más desolador, a muchos aspectos de las sociedades democráticas actuales.

Con forma de fábula y utilizando un lenguaje sencillo y directo, Orwell describe el proceso de transformación desde los ideales iniciales de la revolución hasta la corrupción absoluta que el poder y su mantenimiento supone para los dirigentes, en este caso los cerdos.

Particularmente cruel es la definición de los demás animales de la granja-pueblo, los cuales tienen mucho entusiasmo, una gran capacidad de sacrificio y son bastante ingenuos, pero también cortos de inteligencia, sin memoria y están presos de una indiferencia ante las evidencias rayana en lo dramático. El único que entiende la situación, el burro Benjamín, es un escéptico que no hace nada por revertir las cosas, aunque se lamente del resultado final.

Lo que me ha llamado más la atención es la absoluta actualidad de la novela, ya que el genial recurso de utilizar animales y lo conciso del estilo permite concentrarse en el mensaje de fondo. No es nada difícil trasladar cada uno de los protagonistas animales a nuestros días e identificarse con alguno de ellos. Yo, claro está, tengo el mío seleccionado y no es muy complicado de adivinar.

Una novela maravillosa y desoladora, que el propio Orwell se encargaría de superar con 1984.

viernes, 15 de octubre de 2010

El canon de los cómics: Tierra-X de Ross y Leon

Tierra-X es un ejercicio de lo que se denomina distopías, o más comúnmente universos alternativos. Se toman los elementos y aspectos clave de un mundo conocido y se alteran para producir en el lector el efecto sorpresa de ver a sus héroes convertidos en villanos, a los poderosos en débiles, a los vivos en muertos, a las democracias en dictaduras… Cuando se hace bien este ejercicio nos puede enseñar cuáles han sido los acontecimientos, las bases y razones sobre las que se funda nuestra realidad y cuán frágil puede ser el equilibrio sobre el que nos movemos.



Como todo juego depende de la complicidad del destinatario y muchas veces de su conocimiento previo sobre el mundo de partida. El género de los superhéroes al basarse en la famosa continuidad, es decir, intentar que todas las historias de una misma editorial (DC/Marvel) tuvieran la máxima coherencia entre ellas para crear un universo reconocible y creíble, era un campo abonado para estos What if´s.

Fueron los autores Gardner Fox y Carmine Infantino los que dieron carta de naturaleza al concepto en la clásica historia “el Flash de los dos mundos”, pero luego han surgido multitud de historias en su estilo. Una de las que tuvo mayor repercusión fue “Kingdom Come” de DC, serie que mezclaba un argumento distópico situado en un mundo alternativo (Tierra 22), con las dibujos hiperrealistas de Alex Ross, estrella del fandom gracias a “Marvels”.



Ross que ya había sido el promotor de “KC”, aunque luego el guión lo firmaría Mark Waid, hizo su propia propuesta para el universo Marvel. Así surgió Tierrra-X, donde tanto la idea original como el diseño de personajes corre a cargo de Ross ayudado por Krueger al guión definitivo, mientras que el dibujo es de un prometedor (entonces) John Paul Leon.

La serie supone una lectura muy agradable, con multitud de guiños a la historia de Marvel y que propone una explicación integral y omnicomprensiva del origen de los superhéroes (y los supervillanos). En su debe, quizá un cierta tendencia al exceso de explicaciones, con epílogos en forma de texto que tratan de contar el destino de personajes que no aparecen en la historia per se, un poco al estilo de Watchmen, para entendernos.
El aspecto gráfico es apabullante no sólo en los diseños de los personajes de Ross dónde demuestra su maestría para el dibujo clásico y la reinterpretación de personajes, sino también por el trabajo de Leon, que transmite en todo momento la fuerza de la historia con un dibujo simple en su acabado pero con un talento impresionante en sus bocetos y composiciones. Es muy difícil manejar una cantidad tan enorme de personajes y clavar la esencia de cada uno con una perspectiva diferente y moderna. Además, la narración no se resiente en demasía ni del carácter literario del guión ni de la tendencia a la ilustración de un dibujante tan dotado.

Una obra muy apreciable que tuvo continuación en dos series denominadas Universo-X y Paraíso-X, pero eso es otra reseña.

lunes, 11 de octubre de 2010

"Meridiano de Sangre", de Cormac McCarthy

Una reseña de un libro leído por Jeune Albert - Donde el blogger confiesa su incapacidad - Un homenaje al traductor - Presumiendo de conocimientos - Inciso Final




Es muy difícil resumir en pocas palabras o para el caso con alguna palabra que sea adecuada, la impresión que deja la lectura de “Meridiano de Sangre” la obra maestra de Cormac McCarthy. Acaso se me ocurre esto: el horror, el horror…

Como ya me sucedió con “La carretera”, que me gustó más pero que paradójicamente me parece peor libro que éste, se me ha hecho denso y agobiante por momentos y he interrumpido su lectura varias veces, con lo que el efecto global de la novela se ha atenuado. Y menos mal, porque pocas veces la palabra escrita te puede sobresaltar e inquietar tanto.

McCarthy,y por ende su traductor español Luis Murillo Fort, tiene un dominio sobrenatural del lenguaje, recursos infinitos para describir hasta el último detalle del territorio desértico entre Tejas y México dónde se desarrolla la novela, utiliza un lenguaje exuberante y apabullante por momentos (es de traca la cantidad de palabras nuevas que he aprendido), despliega innovación para introducir diálogos como si fueran narración, crea personajes inolvidables, introduce referencias tanto explícitas como subterráneas (la más clara esa conexión Juez Holden/Conrad/Brando), usa una trama descarnada y desmitificadora del oeste americano hasta el extremo, dónde ni siquiera los conceptos del bien y el mal tienen cabida en la historia, difuminados por la propia vida. Cada personaje actúa tan al margen de cualquier código moral al uso, que la idea del mal se diluye hasta no parecer posible su consideración en la historia. La novela es tan amoral en su planteamiento y desarrollo, que esa absoluta ausencia predispone y potencia la reflexión moral del lector.

Y, en el fondo ese es el tema de la novela para mí y creo el tema favorito de McCarthy, la de la esencia animal del hombre y su conexión ancestral con la naturaleza, en la que sus instintos le llevan a cometer cualquier acto sin remordimientos, pero también a aceptar la muerte (violenta) como algo inevitable, sin lamentaciones. Y ahí, la figura del juez aparece como central, mítica, inmutable en el inicio y en el final.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Expedición Endurance. Primavera Club 2010 (I. La idea.)

Cuando se cerró el cartel del Primavera Club se me seco la garganta y me quedé lívido. Tanta espera, tanto retraso y aplazamiento... Tanto tiempo dedicado a escuchar, a aprender, a conocer y reconocer... Tantas expectativas, confianza, esperanzas, conversaciones... Existen muchas razones para comprar el abono de un festival con un año de antelación. Amistad, diversión, ventajas promocionales, situación, ambiente, experiencias empíricas, datos contrastados, estadísticas... Pero una queda por encima de todas ellas. Es la confianza absoluta, fe ciega y certeza que el criterio, a la hora de programar grupos, de la organización va a ser coincidente con el tuyo.

Es entonces cuando revisas un cartel de mas de cuarenta grupos y te das cuenta que no conoces a mas del veinte por ciento de ellos. Bajas la cabeza, piensas detenidamente en ello, un par de chistes con tus amigos, cruzas brazos y piernas, te cierras. 'Este año no voy'. Luego reflexionas, 'Bueno, a Sophia seguro que me paso'. Eres consciente que mientes, un festival no son solo los grupos. Es compartir momentos con tus amigos, quejarte del precio de la cerveza, sentirte normal, comer morcilla recalentada, beber 'cuantró', tirar plátanos, conocer personajes de los 'Fruitis', visitar lugares exóticos, hacer ejercicio a altas horas de la madrugada...

Si eres capaz de buscar grupos en países europeos por los que nadie se interesa, deberías tener las ganas y el tiempo para bucear dentro del cartel en busca de los suficientes conciertos como para llenar cuatro días. Al fin y al cabo confías en el criterio de la organización y no debe ser fácil contratar a grupos diciéndoles que van a tocar en un salón de bodas o en un club de baile...

Una autentica expedición hacia los polos. Es peligrosa. Necesitas una motivación. No buscas fama. Tampoco dinero. Tan solo el reconocimiento del trabajo bien hecho y las pruebas suficientes para que la gente sepa que has bajado a los infiernos y has vuelto para contarlo. Que mejor manera que regalar un diario sonoro de tus experiencias a tus amigos y personas con las mismas inquietudes, iguales, aprendices y maestros. Un 'dijipak' autoeditado y artesano en una exclusiva y limitadísima edición totalmente pirata. Veintiun capítulos donde se describen reencuentros con viejos conocidos, peleas con indígenas, extraños habitantes de lejanas tierras, periplos por ultramar, inmersiones a alta profundidad buscando maquetas gigantes, luchas con discográficas primitivas y muchas, pero muchas, tierras pantanosas y arenas movedizas.

Solo espero que dentro de unos días, los pocos que tengan en sus manos el trabajo de estás semanas al escucharlo no puedan reprimir una sonrisa al pensar como una persona en apariencia tan débil sobrevivió a una empresa tan ambiciosa y peligrosa.

Continuará...

sábado, 18 de septiembre de 2010

Un disco, un viaje...un amigo. Cardinal,1994


Un ferry atraviesa el Mar Mediterráneo, son las 22:39 del 04/09/2010, en mis oídos suena con volumen bastante alto la primera canción del único disco de Cardinal “If You Believe in Christmas Trees”, precioso título….creo recordar que prometí escribir algo al respecto. …espera, ya empieza la segunda “Last poems”…el aire acondicionado esta demasiado fuerte, subo la cremallera de mi sudadera mientras escucho los últimos poemas de Richard Davies, ...el barco atraviesa la oscuridad de la noche…

Otra, la tercera “Big Mink”, la melodía sube con un elegante trote, encontrando remansos de paz, serenos arreglos orquestales con una voz que parece obsesionada por tranquilizarnos… para cuando ya entran los violines me encuentro totalmente desarmado…sabes, hoy empiezo mis vacaciones de verano y aun queda un minuto y cuarenta y seis segundos de canción…por un momento me siento tremendamente afortunado por tener un amigo que me recomendó este maravilloso disco.

OK la cuatro, “You’ve Lost Me There”…la voz con tono serio y sincero, me hace preguntarme como cantar sobre el fin, lo queramos o no, el estribillo ya suena desgarrador y cruel…. paremos los relojes amor, esto ha acabado, y ya no hay vuelta atrás….esta noche…aún quedan dos horas y media de travesía...

5. “Public Melody”, creo que un órgano mantiene mi atención. La melancolía y la nostalgia sigue presente en todas las notas…. “Dream Figure”. se acabo la mecedora, vuelve la batería. El barco se mueve, y mientras se cimbrea intento recordar donde han dicho que guardaban los salvavidas, lo consulto en el folleto de seguridad…me parece que me voy a levantar a por otra cerveza.

“Tough Guy Tactics”, mi favorita. Una línea de bajo clara y concisa, provoca que empiece a segregar alguna sustancia que me reconforta produciendo un indescriptible placer. “Angel Darling”, espontáneo y natural…único…el pop. 9. “Singing to the Sunshine” en la tele del barco están echando un bodrio de película sobre música….pero a la vez estoy escuchando esta maravillosa canción... listen to the sunshine in my eyes, que consigue reafirmarme de nuevo en nuestra manera de sentir.

La ultima canción es simplemente maravillosa “Silver Machines”, emocionante vuelta de guitarra, bajo, y batería, con una sinceridad dolorosa…la melodía y el pop de uno de los mas injustamente valorados álbumes de los noventa….”Everything in my life is coming true”